Epistemología y cultura científica_Tarea 3.- Explicación texto
El anexo “El significado de la causalidad genética”, escrito por Elliot Sober, forma parte del libro Genética y Justicia (Cambridge University Press, 2003). Sober, profesor de Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Wisconsin-Madison y, especialmente, experto en Filosofía de la Biología, presenta un texto con el que pretende analizar el impacto de los genes y el entorno en el fenotipo de un individuo. Para ello, propone cuatro preguntas sobre el papel de los genes en cada rasgo de las personas.
Aunque, a priori, parezca una idea lógica, que genes y entorno intervienen en el conjunto de caracteres que nos conforman a cada uno de nosotros, este texto nos hace caer en la cuenta de que no es tan sencillo determinarlos, así como tampoco qué cantidad de papel tiene cada uno en cada rasgo del individuo.
Quizá se trate de un texto bastante técnico, que precisa de una lectura pausada y en ocasiones repetitiva para poder enlazarlo con problemas actuales. Sin duda, precisa de conocimientos previos sobre biología, pero esta cuestión la salva el autor con bastantes ejemplos muy cercanos y fáciles de entender. Aún así, a pesar de su dificultad, es una lectura interesante y, sin duda, no me parece que la toma de decisiones ante el avance de las ciencias biomédicas se pueda hacer con una idea “vaga e intuitiva”. Todo lo contrario, se necesitan muchas más voces de expertos como Sober. Cuanta más información (y mejor contrastada), más conocimiento (y más poder) para obrar mejor.
A pesar de que el texto tiene dieciséis años, es fácil de traer a la actualidad. Sober actúa como oráculo cuando, en sus páginas finales, afirma que “la genética del desarrollo es una ciencia que avanzará enormemente en los próximos años gracias a las nuevas técnicas que permiten a los científicos investigar el funcionamiento de los genes”. En este punto, es inevitable no pensar en la tecnología CRISPR de edición de ADN. A pesar de que en torno a diez años antes de la publicación de este libro el científico español Francis Mojica realizó las primeras contribuciones a esta técnica, su despegue ha sido posterior a 2003.
“Los genetistas han estudiado el mundo de la variación humana; ahora nos enfrentamos a una era en la que, para bien o para mal, poseerán la capacidad de cambiarla”, concluye Sober el texto, un cierre perfecto. Si bien no son todas, una gran mayoría de las controversias tecno-científicas de la actualidad provienen de las ciencias biomédicas. Ese cambio en la variación humana es tan atractivo como polémico. Genera tantos miedos como retos que abordar.
Esto me ha recordado una de las grandes polémicas del año pasado en la que el científico chino He Jiankui anunciaba con satisfacción a los medios de todo el mundo que había modificado genéticamente a dos mellizas para que no contrajeran el VIH. Sin embargo, Jiankui era incapaz de demostrarlo, por lo que la sorpresa de medio mundo se tornó en crítica y condena. Más de un año después, acaban de publicarse los resultados de esta investigación en la revistas científica MIT Technology Review e indican que la edición genética puede haber fallado y haber creado mutaciones imprevistas en las niñas.
Se trata de una cuestión tan delicada que la edición genética no puede tratarse como un “corta y pega” de Word. Ni por parte de la comunidad científica y por la de la comunicación. Los periodistas no podemos tratar estos temas a la ligera ni lanzar mensajes de falsa esperanza a una sociedad que está deseando que los telediarios abran con el mensaje de que se ha curado el cáncer o el alzhéimer.
Otra de las ideas que destaco de este texto y que a mí especialmente me han hecho reflexionar ha sido la del concepto de individuo “normal” que introduce Sober. ¿Qué entendemos por normal? Hace alusión al nazismo y las ideas de supremacía racial. En los últimos años, en países europeos –en España, sin ir más lejos– han resurgido voces de extrema derecha que remueven otra vez la idea de unas personas superiores a otras. Es una idea con la que hay que tener cuidado para no destrozar los avances sociales y la inclusión lograda hasta la fecha en colectivos hasta hace nada marginados.
En definitiva, aunque algo complicado, me ha parecido un texto útil. En cuanto a la hora de trasladarlo a otras disciplinas, se me ocurre que un tema controvertido en Madrid, ciudad en la que vivo, es la contaminación. Madrid Central, ¿sí o no? Es una materia en la que, si la Administración Pública tuviese más formación y acceso a textos de expertos como Sober, podrían tomar mejores decisiones ante un problema ambiental relacionado directamente con la salud humana.