“Cantando, bailando y pintando con Queen”

Redes sociales_Tarea 2.1.-Artículo vídeos grupo Queen

Es imperdonable hablar de música del siglo XX y no hacerlo de la banda de rock británica Queen. Y si no, ¿cómo se explican las mil millones de visitas de Youtube de su Bohemian Rapsody? 

Esta es precisamente la canción que he escogido en el análisis de la primera tarea de Redes Sociales. Los integrantes vivos de la banda pidieron el año pasado a los fans de todo el mundo que subiese su propia versión a la plataforma youarethecampion.com. En el caso de Bohemian Rapsody, el requisito exigido era la interpretación (cantar y tocar instrumentos sin arreglos). 

Una vez visionada la pieza de 6:19 minutos que generaron a partir de las aportaciones de 120 países del mundo,  lo primero que me llama la atención (quizá por ser también el año de mi nacimiento) es que desde 1991 la voz de Fredy Mercury se apagó (físicamente al menos). ¿Cuántos y cuántas de los participantes no habrían nacido si quiera en 1991? La juventud de todos y todas ellos me ha parecido el primer elemento común. Quizá la media de edad se encuentre en unos 25-30 años, pero también vemos chicos y chicas adolescentes. Un reflejo de que la música de Queen perdura en el tiempo y es la banda sonora de generaciones pasadas pero también futuras. ¿Cuántos cantantes o grupos pueden permitirse ese lujo?

Además de la edad, y siguiendo el principio de homofilia descubierto en el primer tema de la asignatura, otros elementos comunes entre los participantes es un interés, indudablemente, por la música. Además, la mayoría aparece tocando instrumentos de todo tipo (copas de cristal incluidas). Pero, si estamos atentos, salvo algunos casos más profesionales grabados en estudios, un alto porcentaje se muestra en la intimidad de su hogar, solo y sola ante la cámara (del móvil o webcam, mayoritariamente). Esto nos puede dar una idea de que se trata de un perfil de personas introvertidas, algunos quizá ni siquiera hayan cantado nunca ante sus seres queridos. Y a otros muchos su ser querido (y quien le ha salvado en muchos momentos) ha sido la propia música. Todo esto, por supuesto, son elucubraciones, pero Queen, además de una banda de música, fue un movimiento social, un estandarte de amor libre y valentía en su época. 

Otra característica común de los y las cantantes del vídeo es su actividad, pues ya forman parte de ese pequeño porcentaje (5%) de personas que producen en Internet y que no solo se quedan a consumir, como veíamos en estos primeros temas. 

El nexo de unión de todos ellos es el arte en todas sus versiones: cantando a capella, tocando instrumentos y actuando ante la cámara. 

¿Por qué se han animado a realizar estos vídeos? Puede haber miles de motivos según cada caso. Quizá como homenaje a la banda, por una puesta con amigos, una forma de probarse a sí mismos o por el simple hecho de disfrutar. Pero, sin duda, como veíamos en el temario, “el contenido que nos activa, el que compartimos con mayor facilidad y que tiene el potencial de convertirse en viral, es el que concuerda con nuestros intereses, el que nos seduce, nos estimula e incluso nos apasiona”. En este tipo de iniciativas, como sucede en las redes sociales, la emoción tiene un papel importante. Compartimos lo que nos gusta con personas que serían nuestras amigas si no estuviese la barrera espacial de por medio. Quién sabe si muchos y muchas de los que salen en el vídeo no se conozcan algún día o, incluso, que lo hagan gracias a esta iniciativa.

En definitiva, el éxito de conseguir miles y miles de participantes de más de medio mundo radica en que se ha permitido a todas esas personas usar la música como un altavoz y una forma de expresar su mundo interior. 

Ciencia de denuncia y reflexión

Epistemología y cultura científica_Tarea 8.- Explicación y comentario

Como hemos visto en la clase 8 de Epistemología y Cultura Científica, existen organizaciones de científicos que trabajan por una ciencia (más aún) para la sociedad, buscando nuevos enfoques y denunciando situaciones que a veces no son tan evidentes a los ojos del público. 

El artículo que he seleccionado para esta tarea, Farmworkers at risk, proviene de uno de estos movimientos, la UCS (Union of Concerned Scientists), “la principal asociación sin ánimo de lucro basada en la ciencia trabajando por un entorno saludable y un mundo más seguro”. 

Publicado el 9 de diciembre, en este informe los científicos de la UCS involucrados evalúan los riesgos para la salud y la seguridad de los jornaleros agrícolas que supone su exposición a los pesticidas y a las condiciones extremas de calor. 

Su objetivo, demostrando con datos científicos una cada vez más preocupante situación de este colectivo en zonas de Estados Unidos, es concienciar a los responsables políticos para tomen medidas que protejan el bienestar de estos trabajadores. 

“Las jornaleras y los jornaleros agrícolas destacan por ser un componente imprescindible para la producción de frutas, verduras, la ordeña vacuna y para el procesamiento y empaque de carnes. A pesar de que la amenaza del cambio climático es la mas grave para ellas y ellos—siendo personas quienes trabajan al aire libre (o en instalaciones sin acondicionamiento)—no tan solo no existen protecciones similares para ellas y ellos, sino que las leyes oficiales sancionan este trato dispar e injusto”, denuncian en el blog sobre el informe (traducido al castellano).

Además de explicar la situación de los jornaleros y jornaleras, los científicos proponen soluciones tanto para protegerlos como para  combatir el cambio climático: la agroecología. 

Lo cierto es que desconocía este tipo de asociaciones científicas, pero se trata de una de las mejores formas de ver cómo la ciencia está al servicio de la sociedad. Los investigadores que realizan estos informes y estudios están lejos de aquellas figuras alzadas que dictaban sentencia con sus resultados. Ahora, ellos salen a la calle (al campo, en este caso), observan los problemas a los que se enfrentan diferentes sectores de la población, denuncian situaciones ante organismos gubernamentales y proponen soluciones de la mano de la ciencia. 

Hilando murciélagos en Twitter

Intro Comunicación Científica_Tarea 8.1.- Análisis publicación científica

La asignatura de Introducción a la Comunicación Científica va llegando a su fin y esta es su última tarea. De las opciones propuestas, he decidido escoger la primera, un hilo de Twitter. Lo he realizado en mi cuenta personal y se puede consultar aquí.

La noticia escogida, Los murciélagos madrileños son más diversos en los parques urbanos más grandes, la he realizado yo misma en la Unidad de Cultura Científica de la Universidad Complutense de Madrid, donde trabajo como periodista. Al ver la buena acogida en medios de comunicación y tratarse de un tema local y «simpático» (al menos para mí) de estos animales, pensé que podría contarse en forma de hilo, ya que admite varios recursos además de la palabra escrita (imágenes, GIF, enlaces).

Jueza de gráficas por un día

Publicaciones y congresos_Tarea 7.1.- Revisión por pares

El primer post sobre gráficas que he elegido procede del blog https://nvalle.home.blog/ y es gestionado por Nagore Valle. En él, la compañera ha elegido esta noticia sobre la cotización del funcionariado en España publicada el 6 de diciembre en el medio económico Cinco Días y este ha sido su análisis.

Ahora bien, ¿cuál es mi valoración, siguiendo la plantilla propuesta en esta tarea de revisores por un día?

¿La gráfica elegida es adecuada?
Sí. En primer lugar, porque se adapta a los requisitos del enunciado de la tarea “buscad un par de gráficas de periódico, de revista (científica o no) o de cualquier fuente, en internet o en papel (en este caso fotografiadla)” (en este caso, están sacadas de la versión digital de Cinco Días. Aunque las dos gráficas que ha elegido pertenecen a la misma noticia, en lo que se nos pedía para el ejercicio no especifica que tuviese que ser de dos noticias diferentes, por lo que es correcta su elección. Además, son diferentes, una es lineal y la otra de barras horizontales.
¿El comentario recoge lo fundamental de la gráfica presentada?
Sí. Señala tanto los aspectos positivos (por ejemplo, del primero, que están bien representados los ejes y que la elección del tipo de gráfico es adecuada) como los negativos (la falta de claridad de a qué periodo de tiempo se refiere el segundo).
¿Considera publicable el artículo?
Sí, con algunas correcciones. aunque yo añadiría algún aspecto más sobre el diseño de la gráfica según lo estudiado en la asignatura (tema de colores, transparencia, claridad).
Comentario para los autores
Me ha parecido un buen análisis y me ha gustado ver cierto tono crítico ante el segundo gráfico. A priori, yo hubiese dicho que el segundo gráfico era bueno, pero Nagore ha sabido (y me ha hecho) ver que faltaba información que tampoco está incluida en el texto. Añadiendo alguna cuestión sobre el diseño ya quedaría redondo. También me ha gustado su crítica hacia el titular, muy acertada.

El segundo blog que analizaré será https://jokinsj.blogspot.com/, de mi compañero Jokin S.J. En esta ocasión, él ha escogido una noticia publicada en Heraldo de Aragón sobre presión fiscal y países de la OCDE y lo ha analizado así.

¿La gráfica elegida es adecuada?
Sí. La gráfica elegida se adecúa al ejercicio porque ha sido publicada en un medio de comunicación, en la versión papel del Heraldo de Aragón y se ha realizado como apoyo visual de una noticia para la sección de Economía.
¿El comentario recoge lo fundamental de la gráfica presentada?
Sí. El autor del post ha descrito los ejes sobre los que se representa esta gráfica así como aspectos de diseño, como los colores de las barras y por qué España está destacada en rojo.
¿Considera publicable el artículo?
Sí pero con correcciones. La corrección que propongo es mínima (de hecho, podría no hacerse porque es más una cuestión de “gusto”): quitar la palabra “indeseada” al referirse a objetos que distraigan la atención. Y una mayúscula en Heraldo. Por lo demás, me parece un análisis muy bueno. Lo cierto es que en un breve comentario ha sabido recoger los aspectos más importantes, sin necesidad de dar más rodeos. Aporta su valoración a través de los adjetivos con los que describe la gráfica (“sencilla”, “clara”) y estoy de acuerdo con él.
Comentario para los autores
Me parece un buen análisis, por lo que he referido en el párrafo anterior: su brevedad pero acierto en la valoración. Enhorabuena.

Rosalía, una estrella de póster

Publicaciones y congresos_Tarea 7.2.- Preparar un PÓSTER

A continuación, os presento mi póster (no) científico sobre el fin de la gira de la cantante Rosalía en España. El profesor Joaquín Sevilla nos pedía que disfrutáramos con esta tarea. Objetivo conseguido.

En este enlace se puede ver (y descargar) mejor el póster.

Snow vs Brockman: la tercera cultura

Epistemología y cultura científica_Tarea 7.- Texto comparativo

El novelista y científico C.P. Snow publicó en 1959 la obra “Las dos culturas y la revolución científica” en la que puso de manifiesto la división entre la cultura literaria y la cultura científica. En 1963 rehace su obra en busca de otro enfoque, y aquí incluye el término de la tercera cultura. Para él, “es peligroso” tener dos culturas (científica y literaria) que no se pueden ni quieren comunicarse, sin embargo, estaba convencido de estar advirtiendo la llegada de la tercera cultura como una vía de comunicación entre las letras y las ciencias en beneficio de la sociedad y pone como ejemplo la relación entre los historiadores sociales y los científicos.

En la segunda lectura de este ejercicio, “La tercera cultura. Más allá de la revolución científica”, el autor John Brockman señala que la cultura científica se caracteriza porque sus pensadores son los nuevos intelectuales públicos que no necesitan intermediarios para comunicarse con el gran público y que están ocupando el lugar que en su día lo hicieron un reducido número de intelectuales clásicos inaccesibles (literarios, principalmente). Esta tercera cultura tiene en cuenta el mundo real y sus problemas, admite desacuerdos acerca de las ideas.

Los pensadores de esta tercera cultura, entre los que se encuentran físicos, filósofos, psicólogos, informáticos y hasta comunicadores científicos se expresan de forma más accesible para el público general y publican libros no solo para sus compañeros de profesión, sino también para toda la población. Saben comunicarse y divulgar mejor. La ciencia se ha convertido, con esa tercera cultura, en un gran relato.

Se trata de una nueva filosofía natural y concibe nuevas ideas e imágenes para describirnos a nosotros y al universo del que formamos parte.

En el texto que se nos presenta, Brockman hace alusión a la cultura científica de Snow y admite que, aunque ha escogido su lema, no hace referencia al mismo sentido, puesto que Snow defendía que la tercer cultura sería un puente de comunicación entre los intelectuales de letras y de ciencias y para Brockman los primeros “siguen sin comunicarse con los de ciencias”. Es aquí donde encontramos la gran diferencia entre la tercera cultura de Snow y de Brockman.

Plataformas online, donde la divulgación despliega su potencial

Intro Comunicación Científica_Tarea 6.1.- Análisis plataformas online

Sin duda, la comunicación científica está en Internet. De entre las múltiples plataformas online, he escogido para este análisis:

SINC: el Servicio de Información y Noticias Científicas se trata de la primera agencia pública estatal de noticias científicas creada en 2008. A la información elaborada por su equipo de redacción se unen otras de diferentes fuentes: periodistas freelance, divulgadores, unidades de cultura científica de universidades y centros de investigación y otros colaboradores. Está estructurada en ocho secciones según la disciplina, su navegabilidad es sencilla, pues en la portada aparecen los últimos temas con titular, foto y entradilla y la calidad de los contenidos está avalada tanto por las instituciones que emiten las notas de prensa como por un equipo de periodistas de dilatada experiencia y reconocimiento. También permite filtrar los temas según el género periodístico (noticias, reportajes, entrevistas u opinión). Las noticias se actualizan a diario, publicándose más de una al día y siguen la actualidad. En mi opinión, cumple muy bien dos características de Carlos Elías: actualización constante (contenidos diarios), multimedialidad (al texto escrito se suma una sección titulada “multimedia” con vídeos, fotografías, ilustraciones, infografías y galerías). La tercera, la interactividad, podría mejorar, si bien en cada noticia disponen de un apartado para que el lector pueda comentar, además de cuenta en Facebook Twitter.

Sin duda, su contenido es claro y sencillo, puesto que podemos ver noticias que parten de resultados de investigación contadas para un público general y no necesariamente especializado. Sus titulares cumplen siempre la regla sujeto+verbo+predicado pero sin entrar en tecnicismos, la información siempre va acompañada de una o más imágenes y no se tratan de textos demasiado largos, en torno a las 500 palabras. Otro de sus puntos fuertes es que parte de su público son también otros medios de comunicación, ya que estos pueden utilizar las noticias libremente siempre y cuando citen la fuente. 

The Conversation: el pasado septiembre, esta plataforma fundada por, entre otros, el CSIC y la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) celebraba su primer y exitoso año. Se trata de una fuente de noticias y análisis escritos por investigadores y académicos de universidades y centros de investigación pero supervisados por periodistas, lo que se traduce en un tándem con buenos resultados. Tiene siete secciones en la parte superior de la página, le siguen unas etiquetas con los últimos temas y después las últimas noticias, las primeras destacadas con grandes imágenes. Su navegabilidad es buena. Los contenidos son de calidad puesto que buscan expertos con demostrada experiencia en los temas que van a tratar. A los temas de actualidad (como se puede apreciar estos días en su portada con la etiqueta COP25) se unen otros atemporales que llaman la atención por su originalidad, tratando muchas veces de resolver, con rigor y base científica, dudas de la sociedad, por eso muchos titulares son en forma de pregunta (por ejemplo el tema ¿Es una quimera imaginar un político moral?). Al igual que en el caso de SINC, cumple a la perfección la característica de actualización constante de Carlos Elías. Aunque no publica vídeos, puesto que de momento su base es el texto escrito, incluye muy buenas fotografías, gráficas e ilustraciones. La interactividad es algo más floja, puesto que el público puede interacciones en comentarios de las noticias o a través de las redes sociales. Eso sí, si eres investigador y tienes un buen tema, tienes la posibilidad de proponerlo. Su público es la sociedad en general, sin necesidad de especialización, pero también permite al resto de medios nutrirse de sus temas, con licencia Creative Commons. Sin duda, en este primer año de vida ha cumplido su objetivo: contribuir a un mejor conocimiento de grandes asuntos contemporáneos y cuestiones complejas de la mano de académicos pero bajo la supervisión de periodistas que ponen el toque de sencillez y claridad al público. 

Cultura científica y sus modelos: ¿uni o bidireccionalidad?

Epistemología y cultura científica_Tarea 5.- Identificación y caracterización de modelos

Como ya vimos en la tarea anterior, en la tesis de la doctora Lázaro, publicada en el año 2009, se hace un recorrido en el tiempo, tomando como antecedentes Galileo, la Enciclopedia Ilustrada o la Revolución Industrial hasta nuestros días. 

En el apartado que analizamos para esta nueva tarea, el de los comentarios finales y conclusiones provisorias, la investigadora vuelve a hacer mención a algunos modelos o enfoques sobre la cultura científica, si bien ella misma apunta que “dada la variedad de enfoques sobre lo que puede ser una cultura científica, se está lejos de contar con una definición completa y consensuada”. En este capítulo, Lázaro sostiene que “se utilizan a veces términos como “alfabetización”, “percepción social”, “comprensión pública”, o “cultura científica”, como expresiones análogas, cuando en realidad, como se vio, tienen profundas diferencias como tradiciones, enfoques, bases teóricas e incluso modelos políticos a los que respaldan”.

El primer enfoque que se señala es el tradicional, que asociada la cultura científica solo a la alfabetización científica, entendida esta como la comprensión de los métodos de la ciencia y algunos contenidos específicos de conocimiento general. Este modelo es lineal, en una sola dirección, situándose los científicos como los especialistas y maestros poseedores de la verdad mientras que el papel del público es el de un receptor pasivo que adquiere (o no) esos conocimientos científicos. 

Ligado a este enfoque está el concepto de déficit cognitivo, que señala que los problemas que pueda tener la sociedad con respecto a la CyT se deben al desconocimiento o falta de comprensión de esta. Según los defensores de esta teoría, la educación y la difusión masiva de los contenidos científicos aumentarían la alfabetización científica y con ello la cultura científica de los individuos. 

El enfoque crítico del campo CPC (Comprensión Pública de la Ciencia), y en general los estudios CTS (Ciencia, Tecnología y Sociedad) argumentan que la generación de cultura científica es un proceso bidireccional, de la sociedad a los científicos y viceversa. En este enfoque, además de los conceptos científicos que los individuos pueden aprender, entran en juego implicaciones sociales, económicas y políticas. También destaca la contextualización del conocimiento. En este enfoque se considera que la cultura científica también incluye aplicar los conocimientos adquiridos en la vida diaria. En este caso, para aumentar la cultura científica de la sociedad, hay que estimular esa cultura que vaya más allá de la difusión y popularización a través de enseñanza formal (en escuela) y fuera de ella, en la calle, en centros de investigación, museos, etc

Y como enfoque más reciente, vinculado al anterior, es el de cultura científica como apropiación social de la ciencia, donde destacan la participación de la sociedad y su implicación en procesos deliberativos, en el diseño y en la evaluación de las políticas relacionadas con la CyT. Aquí también se trata de un proceso bidireccional y se diferencia del enfoque CPC en que este contempla el estímulo y fortalecimiento de las capacidades de participación en CyT de los ciudadanos. En este modelo, los ciudadanos no sólo participarían en decisiones concernientes a la CyT, sino que serían protagonistas activos de los procesos de empoderamiento y en las propias investigaciones científicas.

«No quiero olvidar el reto que supone no abandonar la ética en la divulgación científica»

Intro Comunicación Científica_Tarea 4.1.- Realización entrevista

En el amplio currículum de Jesús Martínez Frías no parece haber tiempo para apuntarse a nuevas aventuras, pero siempre lo encuentra. Es más, asegura que el día que deje de tener esta hiperactividad, morirá. Licenciado en Ciencias Geológicas por la Universidad Complutense de Madrid, el investigador es experto en Meteoritos, Geología Planetaria y Astrobiología. En la actualidad, es Investigador Científico del Instituto de Geociencias (CSIC-UCM), responsable del Laboratorio de Geociencias de Lanzarote y miembro de los equipos de ciencia de las misiones NASA-MSL (Curiosity), ESA-ExoMars y Mars-2020, entre otras ocupaciones. A sus espaldas, más de 200 publicaciones científicas y más de una decena de libros, además de treinta años comprometido con la divulgación científica, desde la asesoría científica de museos hasta la colaboración en el programa de radio de RTVE “A hombros de gigantes”.

Jesús Martínez Frías en uno de los Congresos de Astrobiología en Colombia. /J.M.F.

-¿Recuerda en qué momento fue consciente de que la divulgación era importante en su actividad científica?

Pues mirando hacia atrás, creo que fue consecuencia de una mezcla de dos componentes: por un lado, mi propio interés por la ciencia y, por otro, tres momentos decisivos de mi etapa como estudiante, entre los años 70 y 80, generados por El Hombre y la Tierra, Mundo Submarino y Cosmos. Esas tres series, de Félix Rodríguez de la Fuente, Jacques Cousteau y Carl Sagan, vinculando Tierra, Mares y Océanos y Espacio tuvieron un impacto fundamental en mi futuro como científico y en mi dedicación adicional intentando siempre engarzar ciencia y sociedad a todos los niveles.

-¿Cómo ha cambiado la divulgación científica desde que empezó en ella y qué retos cree que tiene en la actualidad?

Yo creo que el cambio ha sido espectacular. No solo por las nuevas técnicas y avances audiovisuales y simulaciones computerizadas, sino porque ahora podemos decidir y seleccionar qué contenidos ver y cuándo y dónde verlos. Ya no tenemos que esperar a que se emita la serie para poder verla y eso supone una transformación sustancial entre lo que se divulga (el emisor y su mensaje) y quien lo recibe (el receptor). Incluso con plataformas portátiles que nos permiten acceder a los temas en cualquier lugar, como si la divulgación nos acompañara en todo momento.

En cuanto a los retos, creo que el futuro es imprevisible. Probablemente, habrá una inmersión mucho mayor del receptor en los contenidos y podremos sentir “literalmente” lo que nos están divulgando, con olores, sabores y una percepción prácticamente real del mensaje. No quiero olvidar el reto que supone no abandonar la ética en la divulgación científica. Tanto la ética asociada a la ciencia que se transmite, como la ética implícita en su comunicación.

-Este año ha publicado por primera vez un libro de microrrelatos científicos y se encuentra preparando la segunda parte. ¿Cómo se le ocurrió utilizar esta forma de expresión, la del microrrelato, para divulgar la ciencia, por qué eligió este género?

Siempre me ha encantado la ciencia-ficción y he sido, y sigo siendo, un lector enamorado de este género. De hecho, creo que, en buena parte, fue lo que me llevó a dedicarme a la Geología Planetaria y a la Astrobiología. Cuando estudiaba, siempre combinaba mis estudios con lecturas de libros y novelas de ciencia-ficción. Era curioso, porque la lectura de esos temas era una válvula de escape para mi imaginación a otros mundos, otros universos y me permitían relajar la mente para después poder seguir estudiando. Respetaba mucho ambos escenarios y por eso nunca me había atrevido a combinarlos. Finalmente, decidí hacerlo con El Mensaje Darwin, usando el microrrelato como herramienta, considerando también la “fugacidad literaria” de estos tiempos que vivimos, en los que parece que todo tiene que ser como una ráfaga vertiginosa, en la que en pocas palabras debes enviar y recibir los conceptos necesarios.

-Actualiza su cuenta diaria en Twitter y es muy activo con sus redes sociales. ¿Qué es lo que más le interesa y cómo selecciona el contenido que quiere compartir?

La verdad es que uso más Facebook que Twitter, no sé por qué. Con Facebook me muevo mejor y me permite incorporar más texto. Además, mis contactos principales e institucionales, desde colegas científicos y profesores a centros de investigación y personas dedicadas a otros temas ajenos, están en Facebook. Pero, poco a poco, también voy avanzando en Twitter y en otras redes.

-¿Que noticia, sobre Geología Planetaria, le gustaría leer a Jesús Martínez Frías?

El hallazgo de huellas de vida extraterrestre atrapadas en minerales o rocas de otro planeta o luna.

Más información sobre Jesús Martínez Frías aquí.

Actitud y cultura científica

Epistemología y cultura científica_Tarea 4b.- Redacción de opinión

Como ya pudimos ver en el ejercicio anterior de la asignatura de Epistemología, la cultura científica puede adquirir diferentes matices en las definiciones de según qué autores en según que contextos y épocas. Como señala la profesora Marila Lázaro en su tesis doctoral en 2009, aquellas aproximaciones de cultura científica y alfabetización de principios de siglo XX, que después se desarrollarían más en los años 70, 80 y 90, quedarían muy simplistas y por eso es necesario revisar y actualizar estos conceptos.

Estoy de acuerdo en que la cultura científica no puede ser unidireccional, no es solo la recepción de conocimiento por parte del ciudadano, sino también es su aplicación en su vida cotidiana y devolución a la sociedad en forma de la toma de decisiones y acción. Y que no depende solo de ese ciudadano, también lo hace (o debe hacer) de científicos y políticos.

Creo que, siempre con matices, un mayor conocimiento (alfabetización) de ciencia y tecnología en los ciudadanos debería implicar una actitud más positiva hacia la ciencia. Pero no siempre es así. Por mucho que un individuo tenga conocimientos de física, química, biología o economía, estos no sirven si no los emplea para tener una actitud crítica con la que juzgar los hechos que se producen a su alrededor. Saber más de ciencia predispone a pensar mejor sobre ella, pero no tiene por qué. Además, no se trata solo de saber, la cultura científica tiene que añadir el complemento de la aplicación, de la acción. Por eso, no considero que la falta de cultura científica sea entendida solo como ignorancia de términos científicos.

Según la última encuesta de Percepción Social de la Ciencia de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT, 2008) a pesar de que los médicos y los científicos son los profesionales más reconocidos por la sociedad, para el 5,7% de esta, la ciencia produce más perjuicios que beneficios y sorprende que para el 26% la ciencia y la tecnología “son fuente de pesadillas en nuestra sociedad”.

¿Depende la actitud de la población ante la ciencia a la cantidad de conocimiento que se tiene de ella? Creo que una gran parte sí, pero no toda. Me gustaría ver el porcentaje de personas que, aun acertando la pregunta “¿gira Tierra alrededor del Sol?” votaron que la ciencia produce pesadillas o perjuicios. Nos asombraríamos.

De esta encuesta también destacaría que más del 20% considera la acupuntura y la homeopatía prácticas científicas. Un porcentaje que a mí, personalmente, me parece alarmante, uno de cada cuatro entrevistados. Seguramente, una gran mayoría dispone de conocimientos científicos (sabe que la Tierra gira alrededor del Sol y otras tantas cosas que aprendemos en la escuela) pero no tiene la suficiente cultura científica entendida no solo como una enciclopedia de términos, sino como la asimilación de conocimiento para enriquecer la vida generando opiniones y disposiciones a la acción.

Según la encuesta de FECYT, la ciudadanía considera en general que su nivel de educación científico-técnico es bajo, o al menos más bajo de lo que les gustaría, ya que el 40,6% de las personas encuestadas lo califica así, frente a un 12,6% que lo considera “muy alto” (1,6%) o alto (10,9%). El 46,3% de las personas entrevistadas califica su nivel formativo científico y técnico de normal.

En otras palabras, somos conscientes del papel de la ciencia en nuestra vida, nos preocupa cada vez más estos temas y el no disponer de los conocimientos suficientes. Queremos saber más porque nos importa y, en general, hay una actitud positiva ante la ciencia. Pero todavía nos falta pasar a la acción.

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